El pasado 09 de abril, se dio inicio a una nueva intervención de conservación en el monumento, marcando un hito relevante en su resguardo y puesta en valor. Los trabajos forman parte de un plan integral, previamente aprobado por el Consejo de Monumentos Nacionales, que considera criterios de mínima intervención y el uso de técnicas especializadas.
La intervención contempla la aplicación de limpieza criogénica, una tecnología que utiliza hielo seco para remover grafitis sin dañar la superficie original de la piedra. El proceso se ejecuta de manera controlada, por cuadrantes y con registro técnico en cada etapa, además de contar con monitoreo arqueológico permanente.
Desde la Fundación, este proceso se asume con un profundo sentido de responsabilidad, entendiendo la importancia de equilibrar la urgencia de actuar frente al daño con el respeto por la materialidad del monumento.
Esta acción, que cuenta con la autorización del Consejo de Monumentos Nacionales y el financiamiento del Gobierno Regional de Antofagasta, no solo aborda una necesidad inmediata, sino que da inicio a una estrategia de conservación a largo plazo, orientada a proteger y preservar este patrimonio para las futuras generaciones.

